Santa Eufemia de Cozuelos

Siguiendo por la C-627, en un bello paraje situado en la vega del río Burejo, a 1 km. de OLMOS DE OJEDA, se encuentra la iglesia de Santa Eufemia de Cozuelos. Edificada entre los siglos XI y XII como templo de un monasterio, presenta una sola nave, crucero cubierto con cúpula sobre trompas y tres ábsides. En el interior muestra claramente el cruce de dos corrientes artísticas: la románica en su cabecera y la cisterciense en sus bóvedas, y exhibe bellos capiteles historiados y ornamentales. Conserva en su parte meridional restos del claustro y una elegante portada de acceso al templo decorada con una arquivolta de hermosa filigrana vegetal calada.
historia del templo
* En el año 946 se tiene constancia la presencia en estos territorios gobernados por el Conde de Monzón, una "comunidad de varones". El 30 de Diciembre de 967, se publica un documento donde se cita el :
"monasterio de Kaozorlos et eglesias santorum cosme et damiani et sante eufemie virgins".
Alrededor de Santa Eufemia se fundaron otros monasterios a él agregados. En 967 la Iglesia de San Justo y Pastor en el Castillo de Ebur; en 1011 la Iglesia de San Miguel en Cozuelos; San Pedro y San Pablo; San Facundo; San Primitivo; ... Estas fundaciones fueron patrocinadas por Doña Angela Eilo, llevándolas a cabo el abad Beila y el presbítero Bermudo.
* En el año 1075, se tiene documentación de la existencia del monasterio "Santa Eufemia de Chozuelos", perteneciente al rey Alfonso VI, cediéndole al Obispado de Burgos. Aunque en 1096 otro escrito del mismo rey, vuelve a ceder el monasterio al mismo Obispado. (es posible que entre estas dos fechas, lo volviera a recuperar). En 1109, una bula del Papa Pascual confirma al Obispo de Burgos como poseedor para siempre del "Monasterio de Cuzolo".
* En el año 1135, el rey Alfonso VII y su mujer, Doña Berenguela, dieron al Abad Pedro Miguel, la villa de Olmos y la Iglesia de Santa Eufemia. En 1136 se dio al abad de Santa Eufemia, Pedro Miguélez, el portazgo de Enera.
* En 1186 el rey Alfonso VIII hizo un trueque entre la Iglesia de Santa Eufemia y la de San Pedro de Cervatos (regida por el Obispado de León), consiguiendo así poder cederla a la Orden de Santiago.
* En el año 1270 muere allí y es enterrada Doña Sancha Alfonso, Hija de Alfonso IX de león y doña Teresa de Portugal.
* En el año 1503 el Monasterio es abandonado por sus veintiocho monjas, que se trasladan al Monasterio de San Pedro de las Dueñas, de Toledo.
exterior del templo
El ábside es triple. El central más ancho con dos contrafuertes colocados simétricamente en relación a la ventana central. Los ventanales del ábside central se forman por dos columnas cada uno con arquivoltas de baquetones muy gruesos, alternando con escocias adornadas con bolas. La última arquivolta es de billetes, y apoya en una imposta de la misma decoración, que rodea el ábside, envolviendo también los contrafuertes. Este ábside acaba en cornisa volada, soportada por canecillos de tipo proa de nave.
Los ábsides laterales se refuerzan por un solo contrafuerte. Cada uno tiene una sola ventana que carece de columnas y arquivoltas, y el medio punto está tallado en una gran piedra que forma parte del sistema constructivo de los muros.
En el muro Sur se encuentra el único resquicio del antiguo claustro, que es la puerta de acceso desde la Iglesia. De un sólo arco apuntado, apoyado en cuatro columnas de capiteles vegetales, fuste liso y base de collarino. Tiene tres arquivoltas: la exterior, más estrecha y las interiores, decoradas con figuras vegetales y con dientes de sierra muy típicos del románico. El exterior del hastial está construido por recios contrafuertes angulares, y coronado por una espadaña de tres ventanales.

interior del templo
Interiormente, la planta es de una sola nave con crucero. Cave destacar la perfecta arquitectura de la cúpula, convirtiendo la base cuadrada en un octógono, y éste, mediante losas salientes, se convierte en un polígono de dieciséis lados sobre el que descansa la media esfera. Existen en el crucero cuatro pequeñas ventanas por las que apenas entra la luz. Los brazos llevan bóveda de cañón apuntado y los arcos que sostienen la linterna son doblados y nacen de una pilastra y media columna.

 

 

VOLVER